miércoles, 30 de abril de 2008

Cinco de Copas

Una tarde a puro fútbol dejó como saldo las victorias de Boca y San Lorenzo. La participación de los clubes argentinos en los octavos de final de la Copa Libertadores no comenzó bien. A las derrotas de Lanús y Estudiantes, se le suma la victoria con sabor agridulce del Xeneize y la derrota de River con los de Boedo.
El conjunto de la rivera derrotó por 2 a 1 a Cruzeiro, en la bombonera, y no pudo conseguir una buena diferencia para viajar tranquilo a Brasil. Los goles fueron convertidos por Juan Román Riquelme y Jesús Dátolo para el local y, a pocos minutos del final, descontó Fabricio tras un rebote en Álvaro González. El encuentro fue suspendido, cuando faltaban 30 segundos para el final, por agresión a uno de los líneas.
Boca, una vez más, desperdició innumerables posibilidades de gol y ahora deberá tener mucho cuidado en Belo Horizonte. El planteo de Carlos Ischia será fundamental y, si no modifica el aspecto defensivo, será difícil que pueda avanzar a la siguiente instancia. Un sabor amargo sobrevoló el estadio Camilo Cichero al término del cotejo, ya que pudo ser goleada y la realidad es totalmente distinta de la esperada cuando promediaba el segundo tiempo.
San Lorenzo derrotó a River, en el Nuevo Gasómetro, por 2 a 1. Silvera abrió el marcador a los 28 del primer tiempo, pero 4 minutos más tarde empató Falcao de cabeza. Sobre el final, Adrián González selló el resultado final desde los doce pasos.
El partido, más luchado que jugado, fue arbitrado por Héctor Baldassi, quien no tuvo una buena actuación e incidió en el resultado, pues Rivero debió irse expulsado por una patada a Villagra sin pelota y en el penal hay falta a Tuzzio en el instante previo.
Las series están abiertas y todos tienen posibilidades de continuar su camino. Estudiantes la tiene muy complicada con la Liga porque un gol de los ecuatorianos los obliga a meter cuatro. Lo de Lanús parece utópico, Boca debe mantener el nivel y mejorar en la zona defensiva y San Lorenzo pensar más en jugar que en pelear. River, pesar de la derrota, parece haber quedado con la mejores chances por haber convertido de visitante.

Comenzaron los octavos

Lanús continúa con su racha de resultados negativos. No pudo de local con Atlas y quedaron muy reducidas sus chances de clasificar a la siguiente ronda de la Copa Libertadores. El 1 a 0, marcado por Bruno Marioni, lo obliga a ganar en México, donde los dirigidos por Miguel Brindisi aún no han perdido. El ganador jugará con el vencedor del cruce entre Boca Jrs. y Cruzeiro que comienza mañana a las 17:40 en la bombonera.
De la derrota granate se pueden sacar algunas conclusiones, pero la más relevante es que el equipo dirigido por Ramón Cabrero creó muchas situaciones de gol, durante el primer tiempo, y no las concretó por la ineptitud de José Sand. En el complemento decayó su nivel y no logró cambiar el rumbo del partido.
Por otro lado, Marioni es uno de los jugadores más extraños del fútbol mundial. Puede pasar inadvertido durante meses y luego conseguir un tanto como el que selló el resultado final: Un hermoso taconazo que dejó sin respuestas a Carlos Bossio, la espontaneidad en estado puro.
Cabrero deberá arreglar algunas cosas y apuntar sobretodo al aspecto mental de sus jugadores. No es imposible conseguir el pase a cuartos, aunque no le queda margen para las equivocaciones.

viernes, 25 de abril de 2008

Algunas razones...


En algunas ocasiones el amor se demuestra de una forma bastante extraña. Perdonar es divino, pero me quedaron unos cuantos pelos en la boca.