domingo, 19 de octubre de 2008

El Pepsi Music llegó a su fin


Mucha gente caminaba por las galerías. Los pisos se encontraban amarronados por la mezcla de tierra y lluvia caída durante toda la mañana. Diferentes melodías salían de los escenarios dispuestos a lo largo del Club Ciudad de Buenos Aires mientras el cielo se despejaba y las posibilidades de precipitaciones se hacían exiguas.

Varios artistas habían pasado cuando, a las 19:25, la muchedumbre se agolpó frente al escenario Claro para ver a Cabezones, al mismo tiempo que Entre Ríos, en la carpa Sónica, brindaba un exquisito show comandado por la hermosa voz de la joven Rosario Ortega, su nueva vocalista.

Banda sorpresa anunciaba la grilla para las 20:10, momento en el que Massacre (foto) se adueñó del escenario principal para desplegar todo su potencial. El carisma característico de Walas encabezó una performance sólida que demuestra el gran momento por el que están pasando y en la que se dieron algunos gustos como la gran versión de Ziggy Stardust de David Bowie. También brillaron con “Juicio a un bailarín”, “La reina de Marte” y “Mi mami no lo hará”. Una actuación acorde a su historia.

Minutos antes del comienzo del plato principal, pero en la Sónica, Bicicletas dio un show contundente que culminó con una versión ralentada de “Sucio y desprolijo” de Pappo. Una de esas agrupaciones para disfrutar en vivo y que no hay que perderse (se los puede ver el 31 en el Personal Fest o el 8 de noviembre en Creamfields).

Todo estaba listo para el cierre del festival y la primera presentación de Stone Temple Pilots en la Argentina. La banda liderada por Scott Weiland, que subió al escenario a las 21:40, lanzó una catarata de hits originada en “Big empty” y seguida de “Wicked garden”, “Big band baby”, “Vasoline” y “Lady picture show”. Se trató de un set potente que revivió los 90´s durante 1 hora y media con una mezcla de emociones (alegría, melancolía y el dolor de ya no ser).

Pareció un concierto corto si se tienen en cuenta los 5 años de inactividad y el debut en el país, pero eso lo hizo efectivo, sin divagues ni pérdida de tiempo en nimiedades. Fue el cierre perfecto para un espectáculo de 9 fechas que agitó Buenos Aires y que se mantendrá en vilo a la espera de las próximas visitas internacionales.

3 comentarios:

ale dijo...

Muy buen relato amor, casi que me siento mal de habermelo perdido, este es el primer año que no asisto a ninguna fecha y leo esto y me lamento jjajajaj segui asi amor te amo!!

Anónimo dijo...

Si pero la verdad que daba para 4 o 5 temas más. Igual estuvo buenísimo, aguante STP.

Soh dijo...

¬¬

No fui a ninguna fecha maldicion
creo q solo me arrepiento de Motley

Sl2!