domingo, 11 de mayo de 2008

Boca y San Lorenzo continúan en la Copa

Terminaron los octavos de final de la Copa Libertadores. El saldo para los equipos argentinos no fue positivo, ya que sólo Boca y San Lorenzo pudieron avanzar a la siguiente fase. Estudiantes, Lanús y River quedaron en el camino, aunque de distinto modo y con diferentes costos.
A los platenses se les hizo muy difícil remontar el 2-0 de Quito, uno de los mejores resultados con el gol doble de visitante, cuando existe igualdad de puntos. La actitud y el empuje del león se vieron derribados por el gol de la Liga, que fue suficiente para definir la serie. El 2-1 no fue suficiente para avanzar de ronda y el campeonato local es el único objetivo que le queda al conjunto de Sensini.
Lo de Lanús fue muy bueno, pero no alcanzó. El 2-2, en México, le dejó la boca amarga a un granate que dominó a su rival en casi todo el encuentro. El final de la eliminatoria pudo haber sido muy distinto pero, a los de Cabrero, sólo les queda esperar por el final del semestre, cuando comenzará un nuevo ciclo. Su vencedor, Atlas, enfrentará a Boca.
River es un caso aparte. El alma del monumental está todavía asombrada por la eliminación de la Copa. Los nervios de su técnico, la falta de un capitán con liderazgo, una crisis dirigencial profunda, que se cristaliza en el campo de juego y la ausencia de valores futbolísticos permitieron la reacción de su rival. El 2-2 conseguido por San Lorenzo, con 2 jugadores menos por las expulsiones de Diego Rivero y Jonathan Bottinelli, produjo una de las mayores desilusiones en la historia del club de Nuñez y pudo observarse a varios hinchas rompiendo el carné de socio.
El equipo conducido por Ramón Díaz provocó el asombro del mundo fútbol. En ese jueves, que parecía negro, el resplandor llegó cuando nadie lo auspiciaba, ni los más optimistas. Una noche que quedará en la historia del Santo y en la de Gonzalo Bergessio, que convirtió los dos tantos. El próximo escollo es la Liga Universitaria y la altura de Quito.
Por último, ese conjunto que asombra ante cada cruce eliminatorio con equipos de otros países y, sobremanera, de Brasil. Boca Jrs. que, tras un comienzo preocupante, supo acomodarse a la estancia de Bello Horizonte y destruyó al Cruzeiro con los goles de Rodrigo Palacio y Martín Palermo. El 4-2 global muestra la supremacía que tuvo uno sobre otro y disipó las dudas que pesaban sobre el equipo de Ischia por la poca diferencia que había conseguido en la bombonera.
Se vislumbra un cruce argentino en las semifinales de la Copa Libertadores, pero aún falta mucho y hay otros obstáculos previos. Uno va por reafirmar el pasado y conseguir la séptima; el otro por el ansiado y esquivo trofeo. San Lorenzo y Boca son el presente argentino en el torneo continental más importante del año y van por más.

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