sábado, 23 de agosto de 2008

Going to London 2012

Los Juegos Olímpicos están llegando a su fin. Quedan pocas competencias, casi nada, y ya comienza la nostalgia del ya no ser. Habrá que esperar cuatro años para volver a vivir emociones similares. La cita será en Londres, entre el 27 de julio y el 12 de agosto, como en 1908 y 1948 (retrasados desde 1944 por la Segunda Guerra Mundial).

En la presente edición de Beijing, por el lado argentino, resta saber si se podrá igualar la marca de Atenas 2004 de 2 oros y 4 bronces. La incógnita se develará a partir de la 1 del domingo, cuando el Seleccionado de Básquetbol, sin Emanuel Ginóbili, dispute el tercer puesto con Lituania.

La victoria por 1 a 0, con gol de Ángel Di María, ante Nigeria, determinó la segunda medalla dorada consecutiva en fútbol, disciplina en la que ganó los seis encuentros que disputó, entre ellos, el inolvidable 3 a 0 a Brasil. El equipo de Sergio Batista, con el tándem Messi-Riquelme, más el apoyo del siempre fundamental Mascherano y una base sólida en defensa, estuvo a la altura de las circunstancias.

Para la historia quedará la victoria de la dupla Curuchet-Pérez en la prueba Madison y los reiterados logros de Espínola y Lange en Yachting y las Leonas en Hockey. La foto nueva será la de Paula Pareto y su emoción en la consagración de Judo y, en contrapunto, otras tantas postales reiteradas de decepción quedarán en las retinas.

No fue tan malo como se preveía en el comienzo, pero queda claro que habrá que intensificar el trabajo en los próximos años y tener una política deportiva más seria. Los deportistas se lo merecen. Y los espectadores también.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Querido...me nefrega tanto el deporte que sólo me consuela tu prolija y emocionada escritura. Te quiero mucho, chavalín. Espero verte prontito y bueno...si hay que ganar más medallas, ojalá así sea. Ja.
Besos!