Y llegó la tan ansiada medalla dorada. Y en una disciplina no esperada, porque parecía que ya había dejado pasar la oportunidad, luego de llegar a Atenas 2004 como uno de los candidatos y no poder conseguirla. Y porque estos Juegos venían muy mal. Y porque todos esperaban las instancias finales del Fútbol, el Hockey femenino y el Básquetbol.
Y fue muy emocionante ver cómo Juan Curuchet y Walter Pérez se consagraron en la prueba americana delante de España y Rusia. Tan emocionante que se les cayeron unas lágrimas hasta a los que vieron la repetición por la tarde. Ni imaginarse a los que vieron, en directo, el relato incrédulo de Gonzalo Bonadeo al final de la prueba.
Los argentinos pegaron de entrada al ganar el tercer sprint (se corrieron 10) y, desde ahí, nunca dejaron la punta para conseguir el primer oro olímpico en la historia del ciclismo. La mejor actuación, hasta hoy, había sido en Sidney 2000. Allí, Juan con su hermano Gabriel, en la prueba americana, y Pérez, en persecución individual, habían logrado sendos séptimos puestos.
La carrera a los puntos americana es una prueba a 60 km. que se disputa con sprints intermedios y equipos de dos corredores. Son carreras de postas donde los ciclistas se turnan para correr mientras el otro descansa. Cuando el competidor alcanza a su compañero éste le hará el relevo. Cada 20 vueltas se disputa un sprint contable. El ganador suma 5 puntos, el segundo 3, el tercero 2 y el cuarto 1. Para determinar al ganador se toman en cuenta los resultados de los sprints y los números de vueltas realizadas.
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