La victoria de San Lorenzo ante Tigre dio comienzo a un nuevo torneo del fútbol argentino. Un auspicioso comienzo por el entretenido encuentro disputado entre los conjuntos de Diego Cagna y Miguel Russo y por el escaso éxodo de jugadores al exterior, pues no se han realizado demasiadas modificaciones en los planteles en comparación con años anteriores. El mejor ejemplo de esto es Lanús que no realizó ni ventas ni incorporaciones. A pesar de esto, lo más probable es que sólo se trate de un oasis y termine siendo un campeonato chato como el de los últimos años.
La particularidad del Clausura 2009 es la implementación de una nueva regla: El uso de una espuma en aerosol para delimitar la distancia entre la pelota y la barrera en los tiros libres cercanos al área o dentro de la misma. La primera experiencia no fue del todo positiva, ya que el árbitro Gabriel Brazenas utilizó este recurso, pero luego enfocaba su atención en otros aspectos del juego y los jugadores de la defensiva se adelantaban igual que en el pasado. En consecuencia, habrá que ajustar este detalle para que la flamante ley sea eficaz.
Lo más importante del torneo pasará por lo que haga Boca, por la incógnita que significa River, por ver si Independiente puede recuperarse o navegará otra vez en la intrascendencia, por los descensos que tiene a Godoy Cruz, San Martín de Tucumán, Gimnasia de Jujuy y Gimnasia de La Plata muy complicados y por lo que puedan lograr Newell´s, Tigre, San Lorenzo y Lanús. El viaje ha comenzado. Ahora habrá que ver quién llega primero.
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